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uigc.erdá4 de M€ de 1899.

                                             P griitIic i1 uoticis y 1fdllsor th 1s illtcI'ses tic 1 ctmrca,

Precio de suscripciôn. 2 pesetas trimestre.  REDACCION Y ADMINISTRACION                La Redacción adrnitirá escritos do los
  Añuncios y cornunicados a precios con-                                             colaboradoros voluntarios, iriediante pré-
                                             Imprenta de Pablo Mas                   via censura. No so devuelven originales.
vencionales. Todo pago a ii ticipado.                   FUIGCERiI)A.

     1UN ANARQUISTA!                         ci cornpaiero Matins, ecliando sa-	      uando Matias emistiO su inte-
                                                  y eulebras por aquelia boca,       rrurnpido diseurso.
   Todos los corazones de aquel
modesto auditorio estabari peudien-          copia fiel do Ia inmunda deseinbo-        —<<Arranquemos do cuajo las
tes de ins fogosas frases pensa-                                                     entmaras do ]a burg aesia, hagamos
mientos disolventes, a cual mas              cad ura de una olcantarillc.            picadillo de sn came, sesinemos 0
descabellado, que con una verho-                At'in me estremezca de horror al     sus hijos pare impedir quo ilegueri
sidad digna de mejor causa, ver-                                                     0 timanizannos cuando hombres.
tia a raudales el compafero Matias           recordar sus Oltimas palabmas:          (ei cielirio!) Persigamos là fiera
o Traga-niño.s como le llonmban                 - < 1Si, compafleros: nosoos         haste su gnaridal (jei thsloqie de
sis compaferos de Club,con grnn                                                      branos) No dejernos c'ue esa turba
conterito del iuteresado.                    tenemos dereclio a todo, porcue         do vampiros r1u pe on sangme>
                                                                                     (tel acabose de aplausos!)
   1Mi asombro no tenia limitesi A           toclo lo producimos. Mirad al hur-
Instanc.ias de mi amigo habia eon-           gués pasear trn-nquilamente en su          Enardecido, ci orador terminO
sentido ci ir a aquella reunion cjue         coche, mientras imQtr0S-hOS i;io-       par pedit' In separacbon del tronco,
yo crel simplemente inofensiva y             rirrios cle ham bre. Y1Brac'o.) .1Mb-   do todas las cabezas del murido 0
me encontraba asistiendo por ohm             medic behienclo lu sngre do nues-       isles adyacentes. (Sin exci-air lc&
ygracia de mi candidéz, nada m&-             tros hijos! (JSublinTlel) ,No veis co-  saga y la de sis herinanos.)
nos que a un tremehuiido meeting             nw se goza en nuestmas penas? ,No
anarquistfl.                                                                            1CuOn seguro esttiria 01 de quo
                                             le veis indifereute' ante los ayes de   aquello no erau cabezas]
   1SituaciOn tan embarazosa coma            agonia del infeiiz proletario? (Bra-
aquella, no là he tenido Iluilca!            no, bramsimo!) Aqui, en dotide            - Por fin sali 0 Ia ealle y pude res-
- Yo, hombre pacifico, incapaz               todos sornos verdaderos herman os,      pirar Alli y solo alit convenCimO
de mater una moscu, (como no me                                                      do que en ci turñulto no o10 so
moleste),que materialmente 110 ha-           en donde reina la verdadema fra-        ilahia perdido Ia fraternidad, sino
bia rota un pluto en mi vicla, tenor                                                 nib precioso reiwntoir de plata.
quepasar dos horas asintiendo con            temnidad!..
là caheza y aplaudiendo con más                  Plaf!... Una tremenda bofetada         Sin duda lo tomarian par rga10
furor que un jefe de claqie, ideas                                                   do algun burguds y on el colmo de
quo tendian a destruir por coni pie-         quo fuO a chocar junta al ojo dere-     Ia exaitaciOn, alguno de aquellos
to Ia raze bwquesa, .(maza quo yo            cho do un Jiermano que yo tenia         cornpafferos, se quedO con 0] para
erel al principio in nacicia cii Bur-        muycercà, se encargO do protestar       vengarse....0 para cotter aiguna
gos yque mi acompanante me dijo              do aquella fraternidad ensaizada        j uergecita anarquista.
ser in de los amos do fáhrica, due-                                                  1 F'uede que elloentre en su credo!
rios de taller, etc, etc.)                   por ci orador]
                                                Se produjo un turnulto. Algunos         Bncleado de visiones sangrintas
   jQue me habian hecho a mi to-                                                     y maldiciendo do mi suerte llegu0
dos esos seriores, para quo yo les           compaUcrOs levanteron sus gIue-         a mi case (primei dia que Ia liabi-
tuviera 0db cerval?                                                                  taba) y tendiOndome en là came,
                                             SOS garrotes, sin dude ELPà liotes-     no tai'dO mucho en entregarrne al
       no liahia remedio! Ella liable        tar pacificarnente do aquella inte-     suei'io.
quo aplaudirlo.                              run pciOu algo primitive.
                                                                                        Pero, iay, Dios mio!
   Mientras mis reflexiones, seguin             Gracias 0 la intervenciOn               Ldjos do calmer, mu agitaciOn
                                             compailero Traga-niios, calrnOse
                                             la excitacion v pudo averiguarse
                                             que todo ella habia siclo cuestiOn

                                             de unas copas denicis.
                                                Salvo el parecer del ilastre audi-

                                             torio, no inc parecio aquellO rnu-y
                                             fraternal que digamos.

                                                Todavia duraba la efervescencia,
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