Page 2 -
P. 2

C Á T E O S M E D* A D U L T S

                             LA SANTISSIMA TRINITAT

Primera Persona. Recordem que parlem de la Sma. Trinitat. Es un misten.
     No cerquem explicacions, sino semblances: La Primera persona és el
     Pare. La Revelado és la primera que en parla. Crist en parla en molts
     llocs. Pare, Fill i Esperit Sant no son tres noms d'una mateixa cosa ni
     tres coses ésencialment distintes.

Per qué li diem Pare? Perqué Déu així ho ha revelat Així Tanomena
     Crist. Perqué no es creat, ni engendrat, ni produít. Una ánima es
     creada; un fill es engendrat; una obra és produida. El «pare» res d'aixó.

Segona Persona: El Fill. — Es Fill i és Déu. Es per tant adorable i digne
     de tota alabanga i amor.

Perqué es diu Fill. Es engendrat del Pare.
     La Segona Persona s'encarná. —Misteri sobre misteri—. Problemes
      per Tenteniment i riquesa per a la fe. La Segona Persona encarnada
      és Jesucrist, Unic Fill de Déu Pare.

Nosaltres som filis adoptius de Déu per la gracia.

JUNTA DE CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DEL MONASTERIO

El domingo, día 28, tendrá lugar la consabida COLECTA mensual

                     SOBRE PLAYAS Y PISCINAS
                                                                             (Continuación)

      Igualmente llamamos la atención sobre los llannados trajes de baño.
La moda escandalosa y las importaciones de los sitios más deshonestos
del mundo han logrado imponer, quiérase o no, unos vestidos que son ver-
güenza para toia persona sensata y de buen gusto. Ni la estética ni la
educación se han respetado. Sólo las consignas secretas de la maldad, el
negocio y la moda han tenido voto. Y ni siquiera se suelen cumplir las dis-
posiciones de la ley civil. Pedimos que se formen grupos de personas va-
lientes que se opongan a esta riada y den lecciones de honestidad y buen
sentido, oponiéndose con su ejemplo a tales indumentarias tan ridiculas,
tan deshonestas y malintencionadas. Pedimos esto mientras no esté for-
mada la Cruzada de la Decencia; en cuanto ésta se organice, pedímos
decidida colaboración.

 '*' Para los fieles que no obedezcan nos reservamos el derecho que nos
asiste de expulsarlos de toda participación activa en la vida religiosa ptibli-
ca, parroquial o como sea. No podemos obligar a obedecernos, pero pode-
mos obligar a que cese el escándalo y la confusión dentro del rebaño de
Jesucristo para que el pueblo sencillo no crea que damos el mismo trato
de distinción a desobedientes y escandalosos que a los que se esfuerzan
en cumplir...

      Nos dirigimos muy especialmente a las almas piadosas para que oren
y hagan penitencia en expiación de tanto pecado, tanta confusión y tanta
cobardía, para que no castigue Dios a los pueblos por sus pecados de des-
honestidad.
   1   2   3   4