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Año XLVl  Domingo, 18 de septiembre de 1955 Núm. 2242

Barroqi

EJExcmo. y Rvdmo. P. J u a n P e r d i ó Fou, Obispo de Vich, concede 100 días de indulgencia s
los que devotamente leyeren u oyeren la lectura de «Hoja Parroquial de Sia. María de Ripol!»

                                                (CON LICENCIA ECLESIÁSTICA)'

          SA  M A IL :

18 Domingo XVI de Pentecostés: Sta. Irene, mr. Stos. Férreo!; José de Copertlno
19 Lunes: Santos Genaro, ob.; Rodrigo de Silos, abad y Sta. María de Cervelló
20 M a r t e s : Santos Eustaquio, general romano, su esposa Teopista y sus 2 hijos
21 Miércoles: Santos Mateo, apóst. y evang.; Jonós, profeta; Melecio, obispo
22 Jueves: Santos Tomás de Villanueva, arz.; Félix IV, papa y Santino, obispo
23 Viernes: San Lino, papa mr. Santa Tecla, vg. mr. San Constancio, sacristán
24 S á b a d o : Nuestra Señora de la Merced. Santos Gerardo, ob. y Tirso, diác.
25 Domingo XVII después de Pentecostés: Stos. Cleofás, rnr. y Dalmacio, dom.

              Jesús cura a un hombre hidrópico, en día festivo

   Continuación del santo Evangelio segtin S. Lucas (Í4): En aquel tiempo:
Habiendo entrado Jesús en casa de uno de los principales fariseos a co-
mer, en un día de sábado, le estaban éstos acechando. U he aquí que se
puso delante de El un hombre hidrópico. Jesús, vuelto a ios doctores de
la Ley y a los fariseos, les preguntó: ¿Es lícito curar en día de sábado?
Mas todos callaron. ¡J habiendo tocado Jesús al hidrópico, le curó y des-
pachóle... Notando entonces que los convidados ibaa escogiendo los pri-
meros puestos en la mesa, les propuso esta parábola, y dijo: Cuando de
alguien seas convidado a bodas, no te pongas en el primer puesto, antes
bien, vete a poner en último lugar, que, cuando vengael que te convidó,
te diga: fímigo, sube más arriba...

   COMENTARI: Després de la curació de I'hidrópic ve una Iligó d'humi-
lita't quan Nostre Senyof repren ais que busquen a tot arreu ésser els"p?i-
mers. Mes, ho fa amb suavitat, desitjós—com s'ha d'ésser sempre que hom
renya—de mitigar amb la seva bondat persuasiva la severitat de la repren-
sió, de convencer mitjangant raons, i de qué la correeció, aplicada servís
realment per a moderar Uur ambició.

    Aquesta Iligó d'humilitat va acompanyada d'una Iligó de misericordia,
í les paraules de Nostre Senyor ens demostren que la misericordia digna
d'aquest nom és la que es practica amb els pobres i desgraciats de debo.
Perqué, ésser hospitalaris amb els que recompensen l'hospítalitat, mes
aviat denota ésser avars que no pas caritatius.

                                                         (De Hoja Parroquial de Vich)
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