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Año XLVI  Domingo, 24 de abril de 1955  Núm. 2221

Ei3rroqi                                ani

E l E x c m o . y R v d m o . P. J u a n Perelló Pou, Obispo de Vich, concede 100 días de indulgencia a
los que devotamente leyeren u oyeren la lectura de «Hoja Parroquial de Sta. María de Ripoll»

                                                (CON LICENCIA EÍÍLIESIASTICA) -

24 Doming\'o II después de Pascua: Ei Buen Pastor; La Divina Pastora. S. Sabas
25 Lunes: Santos Marcos, evangelista; Aniano y Erminio, obs. Sta. Calixta, mr.
26 M a r t e s : Santos Cleto y Marcelino, papas mrs.; Carénelo y Lucido, obispos
27 Miércolt ís: Nuestra Señora de Montserrat. San Pedro Armengol, merced.
28 Jueves: Stos. Pablo de la Cruz, pbro.; Prudencio, obispo; Sta. Teodora, v g .
29 V i e r n e s i Santas Florencia, niña mr.; Antonia y Tértula, vgs. San Hugo,,ab.
30 Sábado: Santo Catalina de Sena, vg. Stos. Amador, pbro.; Pedro, míe. mr,

  1 de mayo , Domingo III después de Pascua. Santos Felipe y Santiago, apóst.

                            JESÚS EL BUEN PASTOR

   Continuación del santo Evangelio segtjn S. Juan (10): En aquel tiempo:
Dijo Jesús a los fariseos: Uo soy el buen Pastor. El buen pastor da su
vida por las ovejas. Pero el mercenario, y el que no es pastor, a quien no
pertenecen las ovejas, ve venir al lobo, y desampara las ovejas, y huye; y
el lobo las arrebata'y dispersa. El mercenario huye, porque es mercena-
rio, y no le importan las ovejas, ¡jo soy el buen Pastor, y conozco mis
ovejas, y las mías me conocen a mí. Como el Padre me conoce, así conoz-
co yo al Padre; y doy mi vida por mis ovejas. Todavía tengo otras ovejas
que no son de este aprisco; es menester que las recoja, y oirán mi voz, y
habrá un solo rebaño y un solo pastor.

   COMENTARIO; Reflexiona si eres de las ovejas que no son del aprisco
de Jesús. Son los infieles, son los herejes, son los cismáticos. ¡Y tanto que
se ruega por su conversión! No son de Cristo porque no reconocen a su
Vicario el Papa como supremo Jerarca. Están próximos a Cristo por reco-
nocer casi todos los dogmas, especialmente la Eucaristía —comuIgan^— y
la dignidad altísima de María, la invocan, aman y predican.

    Tú, lector, estás dentro el redil por tu bautismo, por tu fe, por tu espe-
ranza. ¿Lo estás por tu caridad? ¿Eres justo o pecador? ¿Eres oveja viva o
muerta? ¿Amas a Jesús o al mundo con sus pompas y vanidades?
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