Page 2 -
P. 2

V (Aniversario de la biblioteca

    ¡Cinco años, y aquí estamos, gracias a Dios en mar-                       todo! \ ale la pena que la conozcan, aprovechen y ne-                                                     vi
cha!... En verdad que los primeros tiempos no fueron                          cesiten todos los espluguenses y también que todos la
 nada alentadores, pues los lectores eran tan escasos,                        quieran y se sientan orgullosos de ella.                                                                   i
tan poquísimos, que ellos mismos se asustaban. La
gente se resistía, la B i b l i o t e c a era algo nuevo y todo                  ¿Verdad que vale la pena?
lo nuevo, tiene su momento difícil; llegué incluso a
preguntarme algunas veces: «¿Para qué estoy yo aquí?»                             A h o r a la B i b l i o t e c a es ya una célula viva e n t r e las
Es lamentable tener que admitir que pocas, ¡poquísi-                          muchas actividades del pueblo, y no creo que sea pe-
mas veces! le damos a ciertas cosas, auténticamente                           car de iluso el pensar que hoy serían muchos los es-
buenas, la gran importancia que realmente tienen.                             pluguenses que en caso de desaparecer, echarían muy
¿Creen, acaso, que son muchos los pueblos que disfru-                         de menos su Biblioteca.
tan del regalo, privilegio y ventajas de poseer una Bi-
blioteca Pública? ¡No, y mil veces no! Todos sabe-                                Afortunadamente, un núcleo que va «en crescendo»,
mos (¡ue son innumerables los pueblos de la provin-                           se ha percatado de lo que ésta representa, es decir,
cia de Barcelona (y ya no me meto con el resto), que                          poder leer casi todo lo bueno que se p u b l i c a ; ampliar
a su vez, es de las mejores y más cultas de España,                           y completar nuestros conocimientos; perfeccionar con
pues bien, son sólo 23 los pueblos que. tienen Bibliote-                      el estudio, el t r a b a j o y eficiencia p r o f e s i o n a l ; estar al
ca. ¿ E s lógico, es justo, es comprensible, (jue los que                     día, a través de la prensa y revistas, de toda la activi-
disfrutan de este privilegio lo desprecien?                                   dad m u n d i a l ; tener la facilidad de asistir a gran nú-
                                                                               mero de manifestaciones culturales, y además, saber
    Poseer una Biblioteca representa, o debe represen-                        que nuestros pequeños y queridos niños, pueden pasar
tar, cultura, anhelo de superación, dignidad económi-                          largos ratos tranquilos, disciplinados, alejados de todo
ca de la villa, placidez (en lo que actualmente cabe) y                       peligro y disfrutando, con la lectura de preciosos )
e s p a r c i m i e n t o del e s p í r i t u . Y siendo como es, la Bi-      ejemplares libros, en sitio seguro, donde siempre, ellos
blioteca, la «bandera blanca», al margen de cualquier                          lo saben muy bien, se les espera con agrado y cariño.
influencia, partidismo o disidencia, representa tam-
bién unidad, compañerismo y auténtico espíritu de co-                              Vuelvo a p r e g u n t a r : ¿ V a l e o no vale la p e n a ?
laboración. para todo lo bueno y grande, en beneficio
y honra del pueblo.                                                                P o r lodo ello, tengo la seguridad absoluta, gracias a
                                                                               Dios (y que me dure); tengo también fe en mis seme-
    La Biblioteca es el « H o g a r cultural» de todos: gran-                  jantes (según el dicho aquel: «No somos tan malos co-
des y pequeños, hombres y mujeres, sin excepción.                              mo dicen, ni tan buenos como creemos ser») y espero
¿Es que no produce satisfacción saber que se tiene un                          que serán los mismos lectores los portavoces de la Bi-
lugar agradable, cómodo, donde poder acudir en los                             blioteca, ellos mismos quienes la darán a conocer a to-
ratos libres, sin el menor dispendio ( ¡ p o r favor, reco-                    dos los que todavía la ignoran (son muchos los que
nozcan que es el «trifinus», en estos tiempos, en que                          han venido recomendados) y así, con un empujón de
 la menor distracción cuesta dinero!) y disfrutar del                          u n o s y , al f i n , el de todos, p o d r e m o s r e a l i z a r el fin
 placer nunca bastante reconocido de una buena lec-                            señalado.
tura ?
                                                                                   La Biblioteca no olvida, no puede olvidar, a todos
     Por suerte, el panorama ha ido cambiando, no todo                         aquellos que-la han apoyado, ayudado y alentado con
 lo rápidamente que uno quisiera, pero... ¡paciencia!                          su ayuda moral o material; todo esto lo tenemos muy
 T o d o lo q u e vale, cuesta, y c r e o que c i e r t a m e n t e vale        presente, reconocemos todo su verdadero valor, y con
 la pena hacer de nuestra Biblioteca, a pesar de su ju-                        este c a l o r , con este a p o y o , 110 p o d e m o s f r a c a s a r , ni es-
 ventud ( h a c e m o s el número 20 en la historia de las Bi-                 tacionarnos, pues es una inyección de confianza y op-
 bliotecas P o p u l a r e s ) una de las p r i m e r a s de la provin-         timismo que nos hace mucho bien. Y a ti, lector, de
 cia. La primera por su provecho y actividad, por su as-                        sala, de préstamo, seas niño o adulto, que vienes tai
 pecto y c o n s e r v a c i ó n , por la riqueza e i m p o r l a n c i a de    vez inconscientemente a la Biblioteca, no sabes bien
 sus fondos, por el éxito de sus actividades, por el nú-                        el valor, la importancia que tiene tu presencia y cuan-
 mero de sus lectores, por su dignidad... ¡ E n fin, por                        to lo r e c o n o c e m o s ; e r e s n a d a m e n o s que la vida, la

                                                                                 novia y la ruzón de ser de la B i b l i o t e c a .

                                                                                                                                      N A T A L I A H E R N Á N D E Z Y DE A V I L E S

             Tiesta lílaijor

Con el mismo fervor de siempre; con el mismo espíritu
de continuidad, saludamos desde estas líneas a nuestros
queridos suscriptores y lectores en general, al propio tiempo
que les deseamos una Fiesta Mayor de completa felicidad
   1   2   3   4   5   6   7