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EN EL PRESENTE CARA AL rUTURO

      Analicemos h echos y no d ichos de café. Criti<luc-            Ahora, todos y cada cual, tiene la palabra. ¿Nos
mos para mejorar y no p<lra de rribar. Viva mos el 1m.....     q uedamos criticando o recordando? ¿O desde ahora y
sente car;\ al futuro, }' 110 de recllculos del p.1. sado.     sm más d emora tra baja mos cara al (uturo?

      Simamos las instituciones, y las realidades (¡lIe ellas        Tú, lector, y yo, y aquél y todos tenemos la palabra.
representan, y preocupémonos de los hombres q ue en                                                                   FROSE
un momento determinado las representan físicamente.
y si en a lgo amamos nuestra Villa, demostrémoslo tra-         Puigcerdá, marzo d e 196 1.
bajando por su prestigio y grandeza, <¡ue en defin it iva
en nosotros redunda.                                                                                      (Viene de la página 3)

      El pasado año Puigccrdá , COll stiHlid o en un todo                      Privilegios del pueblo de L1ívia
único, raras fueron las excepciones, clió un sallO de
trampolín. en el camin? emprendido para coloe:lr su            gidos en torno al artículo 42 del citado tratado de los
prestigio, a la ah u ra en (Iue lo colocaron nuCSIrOS ma-      Piri neos, no tu\'ieron los Españoles la pericia, ni sagaci-
yores y q ue nunca debió perder.                               dad suficiente, para d ocu mentarse y defender con tesón
                                                               [o que tantos litigios. siempre bien ga nados, había coso
      Las tarcas, los planes, las cosas que se emprendieron    tado a Lli via, olvidánd ose de incluir expresamente par:t
fueron más o menos acertadas. L1 volu ntad fué grande.         Espaila y concretamente para Lli via el Bajo monte Car·
Hubo éxitos y fracasos, acienos y errores, (tue no fueron      liL Esta omisión había de ser fun estísima para sus inte·
más d e tal o cual seiior o entidad, en definiti \'a fueron    reses. No obstante un olvido tan fundamental, se con-
los éxitos y los (racasos de Puigccrdá, los nuestros.          signó en d ich o Iratado, con relación a L1i via, que el
                                                               ganado de este Pueblo, podría ir a d isfru tar de sus pas-
      Pero de qué sirve recordar las pasadas glorias, o la·    tos si n ningún género de inter vención fi scal o d e cual-
mentar continuadamente anteriores derrOlas, acaso con          q uier otro orden, bastándose el Ayuntamiento de Llivia,
ello aumentan las primeras o se ami noran las segu nd as.      previa declaración j urada del ganad ero, para efectuar la
Sólo un tra bajo posterior, puede en su comi nuid ad , cla·    sllida d el T érmino Mu nicipal. el ganado de dicho MUIu-
ve de todo éxito. a umentar y consolidar las victorias y       cipio, sin que se con siderase exportación sino en tránsito
aminora r con sus éxitos hasta borrar las derrotils.           a pastos pro pios.

      Constl'uyamos en nuestra mente un mágico muro,                T anto es así y na venido respetándose d icho t.ratado,
que deje traslucir cuanto de bueno se hizo en años ano         q ue an ua lmente la Ad ministración francesa, y concreta-
teriores, lo menos bueno, dejémoslo en el pasado pero          mente el Ministerio de Agriculwra, ha venido diC[ando
sin dar por ello golpes de pecho, de «mea culpa», en el        una orden o disposición especial por la que se respetaba
                                                               y exi mía d e fo rmalidades d e tránsito de ganado a pastos,
del vecino.                                                    a 103 procedentes del encl ave d e L1ivia .
      y ahora a seis meses del verano y a ci nco del mes
                                                                     Parece que en estos últimos años, han surgido de
de agosto, con entusiasmo y trabajo, sembremos al              lluevo las antiguas d ife rencias entre los vecinos de Lli via
tiempo debido para ¡>ocler recoger la plenit ud de la co-      y la Admini stración francesa, q ue al omitirse esta dis-
seeha. Su perar lo que se hizo, perfeccionarlo, aumentar·      posición a que nos venimos refiri endo sin causa conocida,
lo, pero sobre todo conti nuarlo es un de ber ineludible       se resist(!n a que los Llivienses d isfruten de sus trad i-
de tod os y cada uno de los puigcerd anenses, ya desde         cionales y bien ganados privilegios sobre el Carlit.
su lug:lr de trabajo, ya desde su lug:,r de mando y ma·
yor respo nsabilidad .                                               Estos son los d atOs que sobre el citado Monte y sus
                                                               aprovecha mientos hemos obtenido y entresacado del
      Embellecer la ciudad , realizar muchos y bri llallles    acervo y bien nutrido arch ivo Municipal de dich o Put.--
festejos, buscar facilidades p.1ra que puedan visitarnos       blo, q ue aho ra C0ll10 siempre, h a seguido revelándose
con comodidad, haccr publ ici(lad en luga r y tiempo           [a n esp.1iiol com o el primer pueblo de Castilla.
opo nuno~, etc. tod o con el fi n de que la gente se sienta
atraída a visitar nuestra Villa y una vez en ella tenga                                                        x. x.
ganas d e q uedarse, y al marchar, de volver. Tod o lo
cual redunda en beneficio de todos nosotros.

      Desde estas col umnas d e A FAN, y en la puerl a de
la llueva prima vera queda levan tad a la bande ra. nu nca
caída, del afá n de levantar y engr:tndeccr nuestra que·
rida Villa.

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