Page 2 -
P. 2

Página                                                                  Valores

Editorial

EL CINE del Cine
    A les pàêincs d'aquest número d ' A C C l O N . portem el resul.         El cine nació cuando los hermanos Lumièrefilmaronpo.
t . t de la segona enquesta que hem plantejat : El Cine.                vez primera el reportaje de la salida de unos obreros de la fá.
                                                                        brica; entonces nació también el cine religioso.
     El f t cinematogràfic a la nostra vila està comentat en

aqüestes pà^ines. També publiquem unes notes que ens poden              Claro esto lo decimos en un sentido muy amplio, tan amplio

.ervir admirablement per a jutjar Ies pel'iicules que ens passen como es el concepto de religión y tan amplio como es.po,

p e r d a v a n t e l s . o s t r e s u i i s . i p e r f í . una oració pel cine. A , x ò ejemplo, el significado de la frase; « e l hombre es un animai «'

potser farà esverar a algú. pero certament. cal també pensar-hi ligioso.»

en el sentit cristià del cinema.                                        Fruto de una técnica, el cine es arte, y, como tal] expresióii

N o podem inhibirnos al míssatje que porta el cine, o qüe de los valores más elevados del hombre. Cuando el cine w

almenys. haurí. de portar. Âctualment es nota, entre el públic ponde a estos valores, y teniendo en cuenta que el arte cono

en general, un m >viment encarat a pendre consciència d'aques- manifestación humana está sometido a los preceptos.^porlo

t a r e a h t a t : Cursets de cine, cine c ubs, serions de cine-forum. m e n o s - d e la ley natural, cae de lleno dentro d e la» activida'

•on exemples de la vitalitat que porta dins el setè art.                des a realizar por el hombre, previstas por Dios en su manda-

S'havia dit que el cine era un instrument cliabòiic del que to a éste de « d o m i n a d la tierra». El cine elemento religioso,

enB hauriem d'apartar. Totalment el contrari, cai que hi entrem nos liga a Dios con este ligazón de ir participando de le saW

de plé, per influir-hi. Si no hi f t m penetrar la inquietut per uns    duría y belleza del Artista Supremo,
problèmes, es convertirà, llavors si. en un instrument en m a n i            Los hombres « q u e haden cine» al verter su pensamieÉj
d un» productor« que faran creure al públic el que ells vulguin.
                                                                        a través de la trama, del d i á l o g o y d e la imagen, se hacen m-
     Realment. el cine, actua sobre I'individuu, i per tant «edu-       ponsables de e s t a criatura llamada «película» á la que ta
c a » si així es pot dir, la consciència i sentit critic de l'especta-  dado paternidad. Entonces, como cualquier acto humano, li|

dor. que d uaa altra manera no acceptaria.                              película cae bajo las normas de U moralidad en toda y cadi
     El cine ha de ser dones, un vehicle de cultura i un medi           una de sus secuencias. D i o s emite su juicio, y los hombresta
                                                                        de interpretarlo por el dictamen de su conciencia-eco dell
d'expressió artistica, Pius X l i . va dir, que el cine es un mitià

en ai nobilissim.                                                       voz de D i o s - y por las normas emanadas de la Ifitesia, úb1m|
     Com deiem ai començament, la gent compren, que el cine             vehículo de interpretación dé la Palabra de Dios,

« p o t » di. nos alguna cosa i això ens ho dirà el cine que despu-          El espectador cristiano ante el cine, há de profundizar
Uat de coses superflues, espectacularitat i íolklorisme. sens           sentido de su credo y. d e su moral como ante cualquier acl.|
presenti bavent perdut el sentit comercial que se li dóna ac-           humano. El gran problema que plantea el cine como ob,eto
                                                                        moralidad, es el de su poder de subyugar, de atraer, Lo8#
tualment.

                                                                        mentos psicológicos con que cuenta s o n poderosísimos: oM
                                                                        curidad en la sala, imagen agrandada y juego de primeros «

                                                                        nos sonido penetrante, espectacularidad. c o l o r , música, «f
                                                                        ticismo - p a i s a j e , edificios... s e x o - etc. El gran íxito a la j

                                                                        que gran peligro d e l cine está en q u e a n t e su gran poderi

                                                                        tivo la reacción espontánea del público, al ver las pe I™'|
                                                                        consiste más en proy fletar sobre ellas sús propios sentm \

                                                                        tos que en hacer el esfuerzo de comprenderles por J

                                                                        mismos. Y aqui se plantea la cuestión de la propia r ^ 1

                                                                        bilidad moral como espectador, que en este caso se c

                                                                        en « a c t o r » de su propia reacción ante el film. R « c c i O J

                                                                        por haber sido prevista, la mayoría de las                        J

                                                                        han realizado la película, es la que mejor dará la mea ^^^^ |

                                                                        moralidad de la misma, de su coincidencia o discrepa

                                                                        el pensamiento de Dios.                             ^^^^^

                                                                             E s t a cuestión previa, del contenido
                                                                        aunque suscintamente expuesta, fundamenta te

                                                                        cuestión sobre temas hoy tan debatidos como :         ^^

                                                                        gioso de los films», «cine católico», «cine social», ^ ^^^^^^^^

                                                                        ral», etc. Q u e d e bien claro que realizadores y « ^^ ^^^

                                                                        son responsables, cada uno en su respectivo pap« '

                                                                        cine sea o no un lazo de unión con el Creador.

    El e ne, testimoni del nostre temps.                                                         /. M. Jttan-Torf^'^"
La t a .édia de! poblé ¡ueu en « É x o d o » .
   1   2   3   4   5   6   7