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VILAFRANCA DEL PANADES

                                                                               10 de Noviembre de ¡Y56

CATOLICA                                                                    Año XVI          Número 44

                                                                            ,

                                                                              I

      De nuevo el rumor de las armas, mejor dicho, el      hemos de permitir que preferencias determinadas nos
estallido de dos focos importantes de combate han          lleven a defender la injusticia o el desorden.
hecho estremecer el ánimo de los hombres. Hungría
                                                               Y, finalmente, nuestro deber de cristianos nos ha
y las orillas del Mediterráneo han oído _e l ruido de los
                                                                                                                                 •
tanques, de los aviones de combate y bombardeo. La         de llevur a 'lo s pies del Padre común de todos, para
causa de la Paz se ha visto de nuevo comprometida
por la locura de los hombres.                              implorar confiada e insistentemente que nos conserve

     ¿Cuá I debe ser nuestra postura de cristianos ante    o nes devuelva el preciado don de la Paz.

los acontecimientos? ¿Debe ser una postura negativa?       Nuestra plegaria habitualmente egoísta, personal,

eEI miedo? ¿La indiferencia? ¡Como si la Paz no fuera,     de horizontes..quizás estrechos, se resistirá de momen-

en este mundo nuestro que por las conquistes de la         to, es posible. Pero esto dará la medida exacta de
técnica se nos está quedando pequeño, una Paz única
                                                           nuestro cristianismo: La capacidad para alzarnos
e indivisible!
                                                           por encima:de nuestras necesidades personales, para
      Un peligro para la Paz, sea donde seó que se
produzca, es un peligro para todos los ciudadanos          buscar ar.te todo el bien de la comunidad humano

del mundo. A todos nos afecta hondamente.                  amenazada.

     ¿Cuál es, pues, nuestra postura de cristianos ante                                      J. M.O MERCADER
los dos conflictos en curso?
                                                           §iJJ1111I111111111111In11111111I111111I111111111111111111111111111111I1111111111I111111111111I1111"111110IIIUIHlllOlIlIlIlIlIlIlIUlUllllllllllllnlllllllllnllllllll1lnll!~
     Ante todo, debemos procurarnos una buena infor-
mación, intentando desentrañar la verdad, por entre        Huniría.. la
las noticias tendenciosas o falseadas intencionada
o inadvertidamente. Como ejemplo, citemos las decla-       En nombre de todos sus redactores y lectores, cree'
rociones recientes del Presidente Eisenhower. prome-
tiendo a Rusia que aun cuando las naciones orientales      mos que podemos añsdír, y en nombre de todos los

de Europa se liberaran del yugo soviético, los Estados     vilsfranqueaes de buena voluntad, ACCION CATO,

Unidos NO concertarían con ellas un pacto militar          LICA se une a la protesta de todo el mundo civiUzado,
y la publicacián, por determinada Agencia, de dichas
                                                           por la bárbara represión perpretada por el ejército ruso
declaraciones sir. el NO subrcyodo con lo que cam-
blcbc radiealmente la frase de sentido, perdiéndose        contra el pueblo mártir de Hungría. que lucha por su
el resultado que se procuraba de tranquilizar a Rusia.
                                                           independencia y por su libertad.
    Si nuestra primera providencia debe ser una buena
                                                           Como ha dicho S. S. el Papa en su última Carta'
información, debemos inmediotcrnente juzgar los he-
                                                           Encíclíca sobre los trágicos SUCf'SOS del país hermano :
   e ~ n eGl:J : id d y son espíritu de justicia. Jemes
                                                           e1a sangre del pueblo húnQaro dama al Señor, quien

                                                           como juez supremo, castiga los pecados de los hombres

                                                           más allá de la muerte, y. a veces, hiere a los gobernan- e

                                                           tes en vida y a las mismas naciones, por las injustic ~

                                                           = =cometidas, como demuestra la historia».                ~

                                                           Por eso, nos unimos ardientemente al Papa, cuando
                                                           = pide: ca todos los pueblos, a todas las clases socia' -=-

                                                           les. que sealcance una paz basada en la justicia y en

                                                           la Libertad ...

                                                           y unimos nuestras humildes oraciones a las suyas

                                                           ª

                                                           51il1ll1ll1l UIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII "1111111111111111111I1111I1111111111I11I11I11 10 U11I11111111I11I11111111I11111111 ~
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