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De:laaUluslia ~el momeuto Nuestro Prelado habla
auu hombre~e eterui~a~ sobre la modestia

    La inminente fecha del 31 de julio ,                       (Continuación)
fiesta de S an Ignacio d e Loyola, nos da
o casión oportunísima, este año, para en-             ti. Acerca de las playas y pIscInas.             oir la santa Misa y los pelígos contra la
sayar una elevación sobre la r ealid ad de                                                             honestidad. En su virtud, advertimos a
nuestro p eq ueño mu ndo con sus peque'                   Son muchas las personas de buen sen-         los que organicen excursiones al campo
ñas cosas. o mej or dicho, para ensayar               tido cristiano, de recto y sereno juicio que     en los días de fiesta y a los excursionistas
una fuga gustosa de la caducidad movedi-              nos informan, con dolor, de la inmorali-         de la obligación que tienen de dar el tiem-
z a d el ex is tencialismo de nuestros días,          dad en playas y piscinas. A fin de evitar,       po suficiente para el cumplimiento de los
y plan tarn os y ex amin ar la et ernid ad de         en cuanto esté de nuestra parte, esos des-       deberes para con Dios, especialmente el
un hombre y de una obra.                              órdenes morales que pueden provocar              oir la santa Misa. Por nuestra parte da-
                                                      graves castigos del Cielo, hacemos las si-       mos y estamos dispuestos a dar las facili-
    Cele bramos ei IV Centenario de la                guientes advertencias:                           dades necesarias para que pueda celebrar-
m uerte del gran Fundador que supo im-

primir en toda su obra el s ello d e lo et er - . Primera. Las playas y piscinas en se la santa Misa en el tiempo y luQares

no . Después de cuatro siglos, s u figu ra , las que promiscuamente se bañan hom- que les faciliten el cumplimiento del pre-

su espíritu. pervive en un mundo en el bres y mujeres constituyen de suyo oca- cepto.

que la estabilidad y serenidad de los cri- sión próxima ' d e pecado grave para los                    No son toleradas las excursiones de

terios se subordinan a un relativismo h e- que a ellos asisten y suele ser, por tanto, ambos sexos sin vigilancia de los padres

donista que busca la satisfacción empírica la misma y sola asistencia grave pecado. o de sus representantes.

 del momento y su necesidad, y a un indi-             Quienes exhiben. de esta forma, provoca-         SancIones.
 fer entísmo práctico incoher en t e con lo           tivamente desnudeces pecan con el doble
 que de las cosas se sabe.                            pecado de inmodestia y de escándalo.                 Prescribe la Sagrada Congregación en
                                                                                                       la Instrucción citada: <En las Pías Aso'
      La vida del hombre con el que nos cru -             Segundo'. Como quiera que esos abu-          elaciones femeninas, no se admiten mu-
 zamos a cada momento , co n el vu lgar , el          sos provocativos se dan no sólo en las           jeres qus vistan deshonestamente; las ad-
• adocenado, aunque él s e crea osado , sufi-         mismas playas y piscinas sino en los lu-         mitidas. si faltan después en esta materia
 ciente. como dios; la vida de es te hombre           gares contiguos y aún en los pueblos ve-         y advertidas no se corrigen. sean expulsa-
 no es verdadera en much os de sus aspec-             cinos a las mismas, con lo cual se causa         das». Esta sanción habrá de extenderse a
 tos, sino absurda , p or qu e n o es lo que          escándalo y ofensa a loa honestos ciuda-         cuantos traspasen las normas de honesti-
 debiera ser, confor m e con los principios           danos y observantes católicos, esperamos         dad cristiana en las playas, deportes, etc.
 ín m u ta bles de la obj eti vidad, sino que es      que las dígnísímas autoridades civiles,          Lo que la Sagrada Congregación dice de
 una actitud ilógica qu e no se deduce de             que siempre dieron muestras de su celo           las Asociaciones piadosas aplíquese con
 convicciones; p ara d ó jic a y a n ti nómica por    persiguiendo estos abusos y sancionándo-         más razón a la Acción Católica, cuyos
 lo curioso de sus abiertas cont ra di ccio n es.     los, cumpliendo órdenes del Excmo. Sr.           afiliados deben ser los primeros en dar
                                                      Gobernador Civil de la Provincia, redo-          ejemp lo de virtud cristiana, ,Y especial-
      En infinidad de ocasiones el h ombre            bl a rá n la vigilancia a fin de defender la     m ente de obediencia a las órdenes de la
 de hoy arrincona la verdad conocida en               moralidad de las costumbres públicas.            Jerarquía.
 Jo s años de sinceridad infan til y Ia s ubs ti tu-
 ye por experiencias felices d e su n egociar         11I. EsparclmlenlOS.                             Aoliludes inmodestas,
 y vivir y disfrutar, con la s que estr u ct ura
 una m en ta lid a d fugaz, de valor relativo             Excursionismo. Es notoria la gran                Con profundo dolar lamentamos el de-
 a la individu alist a conven ien cia, sin con-       afici ón que hay a salir de la ciudad los        plorable espectáculo que ofrecen hoy día
 tenid o de «ver d a d» sin regu laci ón ni co te-    días de fiesta . Nada tenemos que decir          an la vía pública modernas actitudes, son-
 jo con las normas eternas de moralidad               contra estas excursiones al campo en si          rojosas y ofe nsivas a los ojos cristianos Y,
 dictadas por D ios , fundam en to ú ltimo y          mismas consideradas, que pueden ser muy          con frecu encia, gravemente escandalosas
 garantía d e verd a d. De ahí que vien e a           s al u d ab les a la ve z para el cuerpo y para  para n ue s t r os pequeños, aparecidas de
 resulta r. la for m a ción, o deform a cio n , de    el alma; pero no es m enos notorio que           pronto por nuestras calles, como obede-
 c rit erios co m pl etament e ajenos a todo lo       pueden ser causa de un dohle m al. asa·          ciendo a una satánica ofensiva contra el
 que pueda te n er una relación con Dios y            ber: el incumplimiento del precepto de           pudor virginal de nuestras doncellas.
 p or lo tan to con la eternidad. La angustia

de l momen to . la prisa d el vivir, la disper-

sión m ental de los mil negocios urgentes ,

el háb ito d e identificar la ve r d ad con lo

que da re sul t ado a nuestras convenien-

cias, el co nstante derramarse afuera ..•

etc. etc. lo h acen cada día más teorizante

d e lo s u pras ensíb le , q ue deja de tener pa-     San I ~nacio. el campeador d e la mal a cuatro si glo s de distancia sigue marcan-

él interés y val or, y q u e solo se retiene co· yor gloria de Dios , el varón de eternrdad, do rut as q u e p í-ando la tierra llevan al

mo u n símbol o de u n a cu ltura ya tra sno- juntamente con su obra y su espíritu, nos cielo y pedimos al S eñ or que nos dé un

chada y s u pera d a po r la t écn ica y la fie- alienta e ilumina en el torb rllín o y .t or tu- poco de aquel sentido de Dios en todas

bre d el pro gr eso m a te rial.                      ra de una civilización que se ca a las ca las cos as, aquel sentido de lo que es el pe-

y, con t o do , est e hombre m aderno, sas hasta el olvido de Dios y d ~ sus pre- cado. a qu el sentido de eternidad que Ig-

dentro d e pocos a ño s también :niorirá . y ceptos. El mundo, con todo lo suyo, es nacio de Lcyo la nos legó y del que tan

su destino, el del más allá, quedará inmo- algo vací o , vano. Todo es vanidad de va- fdltos nos encontrarnos. Y esta será la lec-

vilizado para siempre, con el riesgo írre- nidades y aflic ción de espíritu sino amar ción magistral y a distancia que sacare-

m ediable d e un a equivocación eterna de a D ios y servirle.                                          mas de la solemne conmemoración del

funes tas co nse cu encl ns.                          Querernos seg uir el sendero de quien Año Jubi lar Ignaciano 1556-195ó.
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