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                                                               VILAFRANCA DEL PANADES
                                                                     26 de Mayo de '1956

CATOLICA                                                       Año XVI  Número 21

Bajo un pedazo de Pan...

    Una vez más el Cuerpo del Señor será llevado por las       la realidad. j Como resultarán insuficientes e inexpresivas
calles de nuestros pueblos. En:triunfo. Y en el momento que    para describir el Amor de Cristo! Un amor anonadado hasta
la naturaleza, despierta ya de su letargo invernal, abre la    la vergüenza de la Cruz y la pequeñez de ~u.n pedazo de
maravilla de sus dones ante los ojos de los hombres.           Pan ...

    Nos había quedadoluna como añoranza de aquel Jueves            Este Amor no puede ser desoriio, Hay que vivirlo, o nun-
Santo, en que el recuerdo del ' Divino Dolor apenas si nos     ca el hombre sabrá hasta qué alturas, hasta que profundida-
había permitido agradecer jubilosamente el precioso don.       des puede llegar en su caminar hada Dios ... .
Ahora ya no serd así, y:unas calles iluminadas por el espec-
táculo multicolor de las colgaduras, la retama y el clavel,        Cristo, catecismo viviente, expuesto por la Iglesia a la con-
anunciará nuestro gozo al paso solemne del Señor.              templación de todos por las calles de nuestros pueblos. Cris-
                                                               to Maestro; Maestro de Amor. Porque fué el Amor el que lo
    Pero, bajona:expresión del gozo multitudinario, palpitará  ha llevado hasta la Hostia blanca. Amor al Padre por enci-
una realidad mucho más profunda. Porque, con un pequeño        ma de la propia vida. Amor a sus hermanos, los hombres ,
esfuerzo, nuestros ojos asombrados contemplarán ante la
Hostia blanca, el más inaudito misterio de Amor.               como a Sí mismo.

    Cristo hecho, Pan, hecho Manjar; alimento de nuestra pe-     enLa Custodia avanza lentamente medio del pueblo si-
qu.eñez, saciando nuestra hambre de Dios...
                                                               lencioso, suena la música, cantos sagrados, luz d e los :cirios
    Las palabras son incapaces para expresar debidamente       simbolo de ia luz de Cristo, y el Divino Modelo repite ince-
aún la más pequeña historia de amor humano profunda y          santemente en lo intimo de cada uno de nosotros, como un a
verdadera. Su descripción mutila, empequeñece, desfigura       exhortación y una c nsigna : «amé a los otros como a Mí

                                                               mismo, como a Mí mismo .. -

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