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SUPLfMfNTO        Los hombres privados de sentido
                                                                                                                       cristiano, algunos decepcionados
                                                                                                     Df lA5 ~OJA.      por el posado, otros postrados Fa -
                                                                                                                       náticamente ante un ídolo del fu,
                                                                                                     PARQOOUIAL.f~     turo, pero'en todo caso descanten'
                                                                                                                       tos del presente: he aquí un grave
                                                                                                                       peligro para lo paz interna de los
                                                                                                                       pueblos y al mismo tiempo pa ra lo
                                                                                                                       paz ex terno.

                                                                                                                                                      S. S. PIO XII

Año XII                        Vilofrooco del Pcncdés, 6 de Septiembre de 1952                                                       Número 36

                        .,                                                                  La Iglesia, a quienes conscientemente d es precia n las leyes
                                                                                        irnp úestas -por su Divino fundador , nada tie ne que agrade -
            , 11. I                                                                     cerles, porque- lo dice el canónigo Leclerc - «agravian a la
                            ,                                                           misma Ig lesia y , qu iz á sin saberlo, trabajan por envilecerla ,»

-l                                                                                      Los tales,       «n o hacen sino gangrenar el cuerpo de
En un editorial del mes de noviembre del pasado año, la Iglesia y ganarse tristemente el menguado título de ma~
nos ocupamos, ~unque tan suavemente co~o nos [u é posi- los cristianos».

ble, de un tema delicado . •Delicado por el tema en si, y por                           Con lo dicho no culpamos a nadie; sim p 7em en te con ¡tata-
las circunstancias.
                                                                                        mas unos ·h ech os . De otra parte estamos ciertos de que nada
    y declamas que 'n o todo es cuestión ' de gustos sino que
                                                                                        vamos a evitar porque hablamos de hecho s con su m ad os . Pe'
existe una ley inmutable, la Ley de Dios .La cual debe de
estar por encima de todo gusto.                                                         ro con ello tampoco queremos dar tan sola palos al aire.

    Pues bien. Conviene no ignorar que la ley, en su concepto                           Por de pronto deploram os qu e la dignidad -de uilafranque-
general, es «una ordenación de la razón encaminada al
bien común, promulgada por quien tiene cuidado de la co-                                ses y, sobre todo de cristiano s, haya sido tenida en tan poco,
munidad•. Si es ordenación de la razón, no puede ser hija
del capricho ni de la venganza ni de la injusticia, ya que                              y que al amparo de la sombra luminosa que pro y ec ta la en-
de ser osi dejaría de ser ley.
                                                                                        sangrentada figura de un Mártir, se haya cobijado el gavilán

                                                                                        de la impureza que con su garra ha d estrozado znn u mera~

                                                                                        bles corazones.             .

                                                                                                  .

De consiguiente si existen unas leyes morales, para que                                 y deploramos también, y con más dolor si cab e, que al,

éstas tengan fuerza . de ley no pueden haber sido hechas a gunos de estos corazones, desgarrados por el terrible zarpa-

capricño ni arbitrariamente, sino dadas según la recta zo deL gavilán, hayan sido corazones de niño, d e m e n or es

razón.                                                                                  de edad,' ,

Si la ley natural, como es cierto, ha sidoescrita por Dios,                             Pero no podernos contentarnos con deplorar.

autor de la naturaleza, en los corazones de todos los hom-                              También recordamos. Recordamos que , a pesar d e lo que

bres, y los Diez Handamientas fueron promulgados por el se haga, continuan existiendo unas leyes morales que r igen

mismo Dios en el Sinaí ¿podremos dudar un punto de lo ra- nuestra vida y nuestras relaciones con Dios; que estas rela-

zonable de estas leyes?                                                                 ciones o son personales o no son nada; que toda manifesta~

¿Será irr'acionaly: por ende, dejará de ser ley, adorar ti cián religiosa colectiva Ino toma su carácter propiamente

Dios, amarnos los unos a los otros, hacer el bien y evitar el religioso sino del estocio de ánimo de los participantes.; 1J

mal, no robar, no .com e ter impurezas, no matar, cuando es que «mientras Dios no presente la !dimisióm, com o dice joco'
el mismo Dios, inteligencia infinita, quien manda o prohibe? sa~ente un autor, quiérase o no, dependemos absolutamen~

    No cabe duda: Las leyes morales no son irracionales ni te de Ely a El vamos y a El deberemos rendir cuentas tarde
arbitrarias sino muy puestas en razón porque Dios es su o temprano.

autor.                                                                                  Recordamos asimismo que existen unas leyes ciuttc« que

Esta afirmación, que por sí sola tiene una fuerza vigoro, regulan la moralidad de los espectáculos; que estas 1~!Jes

so, es admitida teóricamente por toaos cuantos se pagan de todavía están vigentes; que, enirn otras, hay una orden del

católicos o simplemente de cristianos.                                                  Ministerio de Gobernación fechada en Bu~gos el año 1939 1J

Decimos teóricamente, porque en la práctica vemos a me- otra orden a los Gobernadores civiles muy interesantes; qtie

nudo, y lo hemos visto no hace muchos :días, como estas dichas ordenes son de aplicaciones prácticasparaloscasos qu e

leyes han sido olvidadas y, lo que es peor, holladas desdeño- nos ocupan; !J que-deseariamos muy vivamente que nunca se

sametite por. la pisad.a impúdica de unas epresentdcicnes aie a motivo pa a que fueran aplicadas las sanciones que en

absolutamente reprobables.                                                              ellas se expresan, aunque si llegara la ocasión no podríamos

         ~

Nos lastima profundamente el corazón tener que escribir dejar de procurar que se aplicaran.

estas cosas pero es la ver:daa. Y sentimos un desgarrón dq-                             De todos modos auguramos que. Dios mediante, no será

de loroso en el alma al vislumbr.IfJ-r, que, de seguir por este ca' esto necesario porque el buen sentido y el espíritu cristiano ,

-• mino, si ciertas tnuched úmii s, hambrientas de carna idad,                          profundamente arraigado en el corazón de todos los buenos
                           exigieran una orgía dé carne del Mártir, serían complacidas  vilairanqueses, triunfará, y hará que por encima de todo
                      con hartura.                                                      ,usto prevalezcan siempre los derechos de Dios.

                                                                                                                                     ,
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