Page 1 -
P. 1

-                                                 i se ha de salvar el IÍl~.m~

                                                - =~~~   .......--:~~..:o:.:..,¡",~                    SIIfItUU;NTO                     do de los males que le a~
                                                                                                                                        menazan, hay que enten-
                                                Año XII                                             tU; us ~»J                          der la convívencia humana
                                                                                                                                        seqún los eternos princí-
                                                                                       --:- PAIIQIUIAl..                                píos de Cristo: amor, cari-
                                                                                                                                        dad, paz.
                                                                                       -Vilafranca del Panadés, 1(j de Febrero de 1952
                                                                                                                                                         S. s. Plo XII

                                                                                                                                                                                    _

                                                                                                                                                                   Núm " 7

lrtado 12                                                                                                                                J ~ • .J. , • •...

                                      l . J ••  [~m~ I~! atl~tat..

Ilam;entol, ,                                       Ha empezado la preparación
... Barbería                                    remota a la Pascua. Como siem-
 RANCA-                                         pre, la Iglesia se apresta a la
                                                gran jornada del gozo pascual
 aar ta 'j                                      purificándose en la penitencia. En
 fono 320 r                                     las misas, parábolas de Jesús no~
                                                dan escenas de la pida del campo:
                  ..... ' :                     los obreros de la piña, el sembra-
                                                dar... Y San Pablo, como un eco
              ,.                                de Jesús, nos alienta con el her-
                                                moso símbolo de los atletas que
      .,                                        corren en el estadio.

         ..                                         I Qué bellas son las palabras
                                                del Apóstol, dándonos en la misa
  .on sin                                       de mañana como una lista de sus
                                                sufrimientos en la predicación de
  NADÉ                                          la buena nueva! Es uno de los
                                                pasajes más conmovedores del A-
                                                póstol. La exaltación crece hasta
                                                que, en un rapto de . entusiasmo,
                                                nos confiesa sus sentimientos para
                                                con todos aquéllos que había .re-
                                                generado en el agua y en el Espí-
                                                ritu Santo. c¿ Quién enferma sin
                                                que yo enferme con él? ¿ Quién se
                                                escandaliza sin que yo me abrase)?

                                                     A la lectura de ese pasaje inol-
                                                vidable del Apóstol nos sentimos
                                                estimulados a luchar, ca castigar
                                                nuestro cuerpo y reducirlo a servi-
                                                dumbre), para ganar la «corona
                                                incorruptible) de aquéllos que su-
                                                pieron perseverar hasta el fin .

                                                     Oportunísima preparación a la
                                                fecunda ascesis penitencial de la
                                                próxima Cuaresma.

                                                                                       - - .-- - - - -- - - ---_.._--- - .. . - - - . -
   1   2   3   4   5   6