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Acción Católica                                                                .La peor cosa del mundo es la i•qno-
              s U f' 1. r. ' 1 Z'" r o J) r: L" S 11 1 1 .\ ~ ! n o l) 11 1 1 F. S  ranci•a  en            ,

ele Vilafranca del Panadés, 23 de octubbre de 1948                                               accron.

su A ñ o VIII - N ú m e r o 39                                                                                            Ooethe

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          Ante el

un                Día Misional

te.

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on Aquel tenebroso espíritu de La mentira
a, que, enroscado en las ramas del manzano,
la- sasurró a Eva: «S eréis como dioses », pro-

                         metía más de lo que podía dar . Pero su

la- iaea no era ( absu rda . No él, exilado)'
                         errante a golpes de la espada del Arcángel;

ue pero sí Dios, el infinito y el omnipotente,

     había proyectado hacer al hombre partíci-

                         pe de la naturaLeza divina , y lo que en las

K.i palabras del demonio era añagaza "Y zan-

os cadilla a los hombres, era realidad cuando

os San Pablo decía, en tiempo presente: e Sois

les hijos de Dios, por la fe, en Cristo Jesús >.

80 El mundo, dividido superficialmente en

ClS. razas por una arbitraria clasificación de

1'0 colores y cabellos, que nada ahonda en la

He naturaleza humana, está invisiblemente

ne dividido, y aguí si que con profundidad y

                         tajo cortante, en dos razas: los que son y
ue los que no son hijos de Dios; los que, en-

                        gañados COII el e seréis corn o dioses> , viven

ta

                         de hecho en la esclavitud del diablo , y los

'o,

al que, rescatados por Jesucristo, fueron cla -

el' sificados por el Apóstal corno «raza del
                         mismo Dios ».

     Parece mentira que tantas veces viva-

Ila mos insensibles a esta división desigual de
                         la Humanidad, en que el diablo se ha lle-

     vado La nrayor parte. Él, a base de menti-

     ras, imposibles de cumplir, con mil millo-

io nes de súbditos . Dios, con el estupendo in -

     vento de una gracia santificante que eleva

os al homb re de categoría y dignidad, con                               Todos los años cuando una numerosa representación vilafranquesa sube a la

     tres veces menos de hijos y herederos.                              Santa Montaña en solemne y devota peregrinación, Vilafcanca se siente unos

IL   ilrfiradas desde este ángu lo eterno las

     cosas, el dfa de Las misiones adquiere unas                         días anclada en el plácido puerto de Montserrat y acuden a su mente aquellas

     dimensiones de grandiosa ba taLLa ntre un                           esplendorosas solemnidades de los actos litúrgicos de los benedictinos.

     rebelde menguado y desleal que roba sus                             He ahí una estampa de uno de ellos, en que los monjes montserratenses dando

     soldados; y un rey generoso que ve militar                          culto a la Virgen se lanzan con la mayor unción a rendirle público tributo en la

     en la facción a los que deberían sentirse                                               vasta plaza del Monasterio.

     sus hijos .

     Con todo lo impor.tante que es la labor

     civilizadora que significa las misiones ca- mentira del «seréis como dioses> con que Satanás penetró a traición en la here ad

- tólicas, es incidente sin peso junto a la de Dios.                     Ser como dioses es ser como piedras)' palos, o como fábulas y mitos, porque sólo
     esencia misma de tales misiones . Dar cu-

     nas a los huérfanos y sonrisas a los lepro- fábula y piedra san los dioses. El próximo domingo, día 24, todos nosotros podemos

     os, inventar alfabetos y gramáticas, ves- hacer algo para h er a mil millones de hombres «como- Dios »: tempbos vivos del Espí-

     tir de ropas y pudor a los sQjlva 'es, intro- ritu, linaje del Padre, miembros de Oristo,

     ducir el arado en las selvas intactas, civili-                                No hay céntimo que perder, oración que disipar en tibieza ni proselitismo qu.e

     zar. en fin, haciendo de hombres ciudada-                           reprimir, Demos al Domingo Mundial de la Propagación de la Fe todas las grandiosas

     nos, es puro prólogo y preparación guerre-                          dimensiones de una batalla crucial entre la verdad y la mentira, entre el mal y el

     ra para entrar a  n era e'1'$onzola                                 ~iM. ~n tal cku« de batallas no 3e cQflclbell los neutrales.
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