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A ccio/ n Catolica                                                 ^^ni^ixvíxmA'd »wafe^woma coftia hvm
      SUPLEMENTO DE LAS HOJAS PARROQUIALES NÚM. 1 8 6
     VILAFRANCA DEL PANADÉS, 3 1 DE DICIEMBRE DE 1 9 4 4           oowdóiíu             no. cotno- m ieJ^ü^

                                                                                        tenc^ a íoó. ^tocctiocío^.

                                                  Cada año, y al ¡legar éste a su fin,  LEYENDO A PEREDA
                                             casi es de rigor hilvanar un comentario
                                             sobre -la fecha y su significado. Uno      per BÉLL-LLOCH
                                           I sentirá gustó por relatar en síntesis más
                                           ' o menos bien lograda lo ocurrido du-           En su profunda escena montañesa
 rante el año que fenece. Otro querrá comunicar al lector sus espe-                     <kSuum cuiqu€9, traza Pereda y ambien-
 ranzas sobre el año que nace hoy en medio de la noche. Y, en fin                       ta la semblanza de dos carocteres muy
 alguno habrá que va a contentarse con el traspaso en sí, sin evoca-                    interesantes.
 Clones preñadas de añoranza ni esperanzas más o menos montadas
 en el aire.                                                                                 Un mayorazgo de la montaña, que
                                                                                        de ella hu^e para ir a vivir la vida de
       Nosotros ncs inclinamos también por lo último y nos figuramos                    la Corte, con la ilusión que le han
 las actitudes de los hombres en esta fecha, sin duda no desprovista                    infundido la fanática lectura de un pe-
 de significado.                                                                        riódico madrileño y el lastto de una
                                                                                        vida sin ohfetivo en la aldea de sus
       Según los temperamentos, este tránsito será desmenuzado en una                   mayores,
meditación nocturna en el silencio y retiro de la alcoba o ahogada
en risas y ruido alrededor de una mesa o mirada con relativa indi-                               Y un cosmopolita personaje, encan-
ferencia. pero todos, en más o menos intensidad, sentirán hoy el de-                    - dilado en alto cargo de la Corte, que
seo, casi diriamos añoranza, de lo inmutable, firme y dudadero ante
la vwón rápida y fugaz del Tiempo en que estamos sumergidos.                                decide ir a vivir en el campo con toda
                                                                                            la ilusión que son capaces de engendrar
       Esto nos acerca, para algunos quizás inconscientemente; a                            la poesta y el hastío de una azarosa
Oíos, hterno e Inmutable.                                                                   vida en medio de la civilización corte-
                                                                                           sana,
      Nuestro corazón, el de todos los hombres, experimentará en esas
horas una ansia de descansar en algo que no sea tan prácticamente                       A los pocos días, el mayorazgo Setu-
inexistente como el tiempo. Y ese algo sólo lo encontramos en el
Señor.                                                                                  ras no resiste ya los inconvenientes de la

      Y todos debemos alegrarnos de que asi sea.                                        civilizadén-^anchos  para su alma sen-

                                                                                        cilla—y vuelve contento a su amliente,

                                                                                        a la Montaña, a cuidar su mayorazgo,

Notas para una crítica de los Pastorcíllos «Déu infant»,                                      Y a los pocos meses, colmado ya el
                                                                                         cosmopolita Don Fulano de Tal de las
representados en Acción Católica el pasado día 26                                        molestias de la vida en el campo, en
                                                                                         sociedad con los rústicos aldeanos, de-
     La obra: Dramática. Pqcas           Jesuel—Jaime P a r e r a                       silusionado al contemplar la realidad
 complicaciones escénicas. Mú-                                                          del vivir campesino, hien disünto de
 sica sencilla y pegadiza.               fAlto ahí, señoresi Estamos ha-                aquella apacible y candorosa vida que
                                                                                        hah(a gustado y leído en los libros de
    S. Miguel —Félix Senabre—.                                                          poesía, regresa a la Villa y Corte, al
 En general, bueno. Lastimosa                                                           bullicioso y desenfrenado quehacer mun-
la falla del final del primer aclo                                                      dano,,

    San Rafael — B . José V a l l s - .  blando de iin actor completo.                       En el mayorazgo Seturas y Don
Dice bien su papel. Téngase en                                                           Fulano de Tal, hemos visto pergeña-
cuenta que escribimos «dice».            No creemos que hoy exista en                    dos do* caracteres, dos tendencias huma-
Nada más.                                                                                nas hoy muy corrientes.
                                         luiestra Villa otro joven (o no
    San José — J o s é M." Albet - ,                                                         En Seturas, aquellos campesinos y
Bien en sus sencillas y cortas           joven) que matizara mejor el                   propietarios que, deslumhrados por la
intervenciones.                                                                         vida de las villas y ciudades vecinas,
                                         dramatismo trágico de Josuel.                  abandonan los labrantíos, haciendas y
   Joram —Amadeo Marigó—.                                                               solariegas casas de les pueblos, para
Regular, nada más.                       Nosotros aconsejamos a cual-                   hundirse en la anónima vida de aque-
                                                                                        llas, Jiías, loe que tal hicieron, bien se
                                         quier persona que guste del Te-                duelen y aunque la tendencia existe aún,
                                                                                        quitás los hombres pesan hoy mds razo-
                                         atro, que asista a estas repre-

                                         sentaciones de Acción Católica

                                         para emocionarse y aplaudir el

                                         perfecto cometido del gran ac-

                                         tor que es nuestro joven Jaime

                                         Parera.  (Ac-t« «n u éitim« pigin*
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