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Indicador litúrgico                                                                                            predicada. Nos habla en la Epís-       Ahora comprenderemos por-
                                                                                                               tola, en el Evangelio y en la Ho-   qué el tan importante seguir la
P»r« uso de los fieles que siguen la                                                                           milía, qué ciertamente también      Misa con el texto del misal o
Santa M i s a con misales manuales.                                                                           íornia parte de la ante-Misa.        eucologio. Cuántos y cuántos
                                                                                                              Llevémonos de este pensamien-        cristianos van a Misa los domin-
Día 19 de Ottubre, lunes. —                                                                                   to: en la Epistola, en el Èvan-      gos y no pueden oir la palabra
                                                                                                              gelio y en la Homilia es verda-      de Dios en la Epístola, el Evan-
San Pedro de Alcántara, cfr.                                                                                   deramente Dios y en sentido        gelio y la Homilia. ¿No es muy
                                                                                                              propio, el Dios bueno, quien         triste eso? Estas tres palabras
Misa propia,  or. pro-paz.                                                                                    nos dirige la palabra, igual que     deberían resonar durante toda
                                                                                                              s i apareciese entre nosotros;      la semana en nuestros oídos
C. blanco.                                                                                                    como antiguamente desde e 1          como una canción d e amor.
                                                                                                              monte Sinai habló al pueblo ju-     lEscuchemos con gusto y pia-
   Día 20, martes. — San Juan                                                                                 dío, tal como lo hacia a las mul-    dosamente la palabra de Dios,
Caucio, cfr. Misa propia, 2 / or                                                                              titudes, o desdecía barca en el
pro-paz. C. blanco.                                                                                           lago Genesaret. Dios háblanos a                                    F. M. F.
                                                                                                              nosotros. Cuando sabemos que
   Dia 21, miércoles. — San Hi-                                                                               un gran orador va a pronunciar      PARA LOS CATEQUISTAS
larión, abad Misa, «Os insti»,'                                                                               un discurso de resonancia, acu-
or. d e Santa Ursnla, 3." «A                                                                                  dimos enseguida todos como si                Consejos de
cunctis» 4.'' pro-paz. C. blanco.                                                                             se tratase de un profeta. ¿Pero
                                                                                                              quién es el más grande y famoso     Pedagogía práctica
   Día 22, jueves. — De feria.                                                                                orador comparado con Dios?
Misa del domingo anterior sin                                                                                 ¡Cómo deberíamos, pues, acu-                          XX
Gloria ni Credo, 2.^ or. «A                                                                                   dir todos para oir su vozl
cunctis», S."" a elección, 4.® pro-                                                                                                                  —El niño vive enteramente
paz. C. verde.                                                                                                   Epístola quiere decir carta.     en el presente; no ve las conse-
                                                                                                              En general es un fragmento de       cuencias de sus actos. Por con-
   Día 16, viernes. —San Antonio                                                                              una de las cartas de San Pablo      siguiente debemos cultivar en él
M^ Claret, ob. g cfr. Misa pro-                                                                               o de otro apóstol. Esta carta o-    el sentido de la responsabilidad
pia, 2.* or. pro-paz. C. blanco.                                                                              ríginariamente fué dirigida a       que desconoce por completo.
                                                                                                              una comunidad cristiana: a los
   Día 24. sábado.— San Rafael,                                                                               romanos, a los d e Corinto...          Carece también de experien-
arcángel. Misa propia, 2.* or.                                                                                Pero ahora es una carta d e         cia y del sentido relativo de las
pi"0-paz. Credo. C blanco.                                                                                    Dios dirigida al fiel cristiano.    cosas. Se cree el centro del
                                                                                                              Dios quiere, por ella, amones-      mundo; limita el mundo a lo
   Día 25, domingo. © Dominica                                                                                tarnos, decirnos algo en parti-     que él es, a lo que él ve, a lo
X X I I después de Pentecostés.                                                                               cular. Tomemos, pues, la Epís-      que toca. El egoísmo, o al me-
Festividad de Cristo Reg. Misa                                                                                tola como un mensaje de Dios.       nos el egocentrismo, es en el
propia, 2." or. y último evan-                                                                                                                    niño cosa natural. De ello se de-
gelio de la dominica, Credo.                                                                                     El Evangelio es un trozo de      duce que hay que desarrollar y
Pref. propio. C. blanco.                                                                                      los cuatro evangelios o narra-      educar en él la caridad, el pen-
                                                                                                              ciones de la vida de Jesucristo.    samiento y el servicio del pró-
SIGAMOS LA SANTA MISA                                                                                         Forman parte déla Sagrada Es-       jimoi «Los otros antes qne yo».
                                                                                                              critura y son por lo tanto ilu-     «Los demás en primer término»
    LA ENSEÑANZA                                                                                              minados e inspirados por el         Apelad a menudo a su «buen
                                                                                                              Espíritu Santo. Pero eii la Misa    corazón».
    (Campaña p r c S a n i a M isa)                                                                           el Evangelio liene un sentido
                                                                                                              más importante. En el Evange-          En el niño el deseo de llamar
   Todo lo que hasta ahora he-                                                                                lio el Salvador está presente y     la atención es cosa natural. No
mos expuesto podemos resu-                                                                                    nos adoctrina como e n otro         o s hagáis complices d e esta
mirlo en una palabra: yo ruego.                                                                               tiempo en su paso por la tierra.    tendencÍB. No le felicitéis en
Hemos, pues, rogado, y como                                                                                                                       público. No mostréis más inte-
si subiésemos una escalera con                                                                                  También en la predicación n       rés a un niño que a otro Des-
                                                                                                              homiliíl es Dios quien nos hsibla.  conñad de la adulación.
                                                                                                           I  No es la palabra de este o ac-
                                                                                                              quei hombre; es Dios que va-                                              COURTOIS
muchos peldaños. Desde la pro-                                                                                liéndose de su lengua habla a
fundidad de nuestra miseria y                                                                                 nosotros. La Homilia es, pues,      Presenfado a la D e l e g a c i ó n Local
de la fealdad del pecado, hemos                                                                               verdaderamente la palabra de              de Prensa y Propaganclo*
llegado hasta el trono de Dios.                                                                               Dios.
                                                                                                                                                  UCP. SANTACÀNA - VILIJUKbái#CA
   Pasemos, pues, a la segunda
parte de la ante-Misa: yo escu-
cho. Esta segunda parte es la de
la enseñanza; es la respuesta a
la primera parte. Hasta ahora
nosotros hemos hablado y la
Santísima Trinidad escuchaba.
Ahora es Dios quien nos habla
y nosotros escuchamos. Nos ha-
^la cala palabra leida, y en la
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